Imprimir

160 # LEONARDO DA VINCI Y EL PENSAMIENTO COMPLEJO

Nombre: Giselle
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
">Email:Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
Apellido:Goicovic
Institución Académica: Universidad UCINF
País: Chile
Título de la aportación: Leonardo da Vinci y el Pensamiento Complejo

RESUMEN:
El presente artículo es la síntesis de la primera etapa de una investigación para la docencia universitaria, cuyo objetivo es explorar el proceso creativo de Leonardo da Vinci para proponer estrategias que permitan el desarrollo del pensamiento complejo en estudiantes de pregrado. Es un estudio que contiene los antecedentes históricos necesarios para la comprensión del proceso creativo y la interpretación, contextualización y proyección pedagógica de los códices.

Palabras Clave: Leonardo da Vinci, Creatividad y Pensamiento Complejo.

 

INTRODUCCIÓN: 
La educación universitaria se enfrenta actualmente a nuevos retos como consecuencia de la globalización. Primero, tenemos una acelerada evolución tecnológica, lo que genera rápidos cambios en el saber y nos obliga a formar profesionales capaces de innovar y por lo tanto de ser creativos. Además, las formas de trabajar también han cambiado, ya no se concibe el trabajo en solitario sino transdisciplinar, lo que hace necesario pensar en la necesidad de un aprendizaje multidimensional, que permita a los futuros profesionales resolver los problemas a través de una visión global.
Por lo tanto, es fundamental que las universidades afronten estos cambios con nuevas propuestas, tanto curriculares como metodológicas. En este sentido Edgar Morin (2001) plantea una reforma educativa basada en la Teoría de la Complejidad, donde esencialmente se critica la fragmentación del conocimiento, por considerarlo un factor inhibidor del aprendizaje. 
A su vez, Leonardo da Vinci es el máximo representante del Renacimiento Italiano, creador transdisciplinario, integral en el más amplio sentido de la palabra; ya que no sólo cubrió una vasta gama de saberes, si no que tenía una mirada globalizadora del conocimiento y del aprendizaje, razón por la cual lo elegí como sujeto de investigación.
A partir de los 26 años, comenzó a registrar sus observaciones, reflexiones y conclusiones en cuadernos de diversos tamaños, a los que hoy se les conoce como códices, en ellos podemos apreciar un proceso creativo aparentemente disperso, pero que en realidad era globalizador, ya que apreciaba la problemática en estudio, simultáneamente desde los más diversos ángulos, sin perder de vista el objetivo que pretendía alcanzar. Están repletos de observaciones del entorno, con profunda admiración por la naturaleza; y no de manera pasiva, sino abriéndose al misterio de los cambios de las posibilidades creativas que encontraba en el entorno.
Por ejemplo, fue una persona capaz de realizar la autopsia de un anciano, determinando situaciones que no habían sido observadas anteriormente, como el estrechamiento de las arterias en las personas de edad avanzada; y posteriormente aplicar, los mismos estudios anatómicos, en la creación de diversos mecanismos… de médico a ingeniero. 
El gran error de la educación actual es que limita la mirada de los estudiantes, con rígidos sistemas curriculares, que fragmentan y condicionan los contenidos que deben ser aprendidos, reduciendo las posibilidades de encontrar respuestas creativas a las diversas problemáticas estudiadas.
El proceso creativo es un fenómeno complejo y, por definición, requiere de una mirada lo más amplia posible para poder realizar las analogías que permitan resultados innovadores. Leonardo da Vinci era capaz de realizar las relaciones más extrañas o indirectas, por ejemplo en el códice Madrid II folio 67r podemos leer: “Incluso la fragancia está gobernada por leyes armónicas, similares a la música”, esto forma parte del análisis para el diseño de los jardines del Palacio Romorantin, que sería la nueva residencia del Rey de Francia Francisco I y para el cual proyectó fuentes mecanizadas que funcionarían al ritmo de la música e integrando diversos aromas al paso de los visitantes.


1. PENSAMIENTO COMPLEJO:
Edgar Morin plantea que la reforma en la educación requiere, necesariamente, de una reforma del pensamiento, por uno capaz de interconectar distintas dimensiones de lo real, que tenga una visión global, pero sin descuidar lo particular.
Es el pensamiento complejo, que utiliza una estrategia reflexiva y no reductiva, que incorpora la multiplicidad de elementos y relaciones que nos convierten en seres humanos. Por lo tanto es incluyente, valora la diversidad y distingue la individualidad.
El pensamiento complejo se desarrolla en un proceso sistémico, sin causalidad lineal, donde causa actúa sobre efecto y efecto sobre causa; en un bucle retroactivo que posee una organización autorregulada. Además, incorpora al proceso los fenómenos antagónicos, pero complementarios; y el concepto de incertidumbre que nos prepara para enfrentar el azar, desarrollando aptitudes heurísticas que favorecen la creatividad.
Concibe al estudiante como una totalidad, que incluye al entorno, con capacidades cognitivas transversales y con el potencial organizador necesario para enfrentar el caos y la incertidumbre. 
Todas estas características están presentes en el proceso creativo de Leonardo da Vinci, quien de manera intuitiva, sin la epistemología, aplicó los principios de la complejidad a sus investigaciones


2. ESTUDIO DEL SUJETO CREATIVO: LEONARDO DA VINCI
Para el estudio del proceso creativo de Leonardo Da Vinci es necesario conocer algunos de sus antecedentes biográficos, que son relevantes en su formación, y que han sido extraídos principalmente, de la obra de Karl Jaspers (1956), Charles Nicholl (2008) y Martin Kemp (2011). 
Primero que todo, su condición de hijo ilegítimo determinó que no tuviera una educación formal, y por ello gran parte de sus conocimientos los adquirió de manera autodidacta. En uno de sus escritos él se define como “hombre sin letras”, ya que estaba desprovisto de un conocimiento adecuado del griego y del latín, lo que en esa época se considera indispensable. Pero a la vez Leonardo valoraba esta condición, ya que consideraba que ser “iletrado” le permitía una mente libre y no formada a través de opiniones preconcebidas. 
Nace en Vinci, un pequeño pueblo Toscano, por lo que tiene una niñez y juventud con una estrecha relación con la naturaleza y la cultura campesina, lo que despierta en Leonardo el amor a la observación y a la experimentación. Encontró así el camino al conocimiento, el lo lleva a autodenominarse “discípulo de la experiencia” y, en esta primera etapa, valorar más la cultura práctica por sobre los libros.
Otro aspecto importante de considerar es que Vinci se encuentra muy cerca de Florencia, cuna del Renacimiento italiano, donde en ese momento fermentaban las nuevas ideas y manifestaciones artísticas, lo que le entregó a Leonardo un ambiente propicio para su desarrollo creativo, dado que a los 16 años se traslada con su padre a esa ciudad e ingresa como pupilo al taller de Verrocchio. 
2.1. Contexto Social y Cultural: En Florencia forman parte de su entorno reconocidos eruditos, artistas, arquitectos, poetas, músicos y científicos del momento; tales como Botticelli, Miguel Ángel, Filippo Brunelleschi, Leon Battista Alberti, Paolo Uccello, Piero della Francesca, Roberto Valturio, el anatomista Marcoantonio della Torre, entre otros. Los más cercanos al artista fueron, el arquitecto Donato Bramante, el matemático Luca Pacioli y el filósofo, político y escritor italiano Nicolás Macchiavello. 
En sus escritos, cita muchas veces a un tal “Maestro Paolo”, y que casi con seguridad se refiere a Paolo dal Pozzo Toscanelli, científico que cultivaba la óptica, la perspectiva y la observación de los fenómenos celestes; también a Joannes Argyropoulos, un erudito griego que daba clases en la universidad de Florencia sobre la ética aristotélica, física, metafísica y analítica que fue pionero del empirismo y fundamental en cuanto a la reevaluación de Aristóteles en el renacimiento. 
Ya en su etapa adulta, en 1480, inicia una completa biblioteca, dada la necesidad de complementar el visual que ya dominaba, con el lenguaje escrito. Llegó a adquirir un total de 215 libros, los que menciona en los inventarios que realizaba en sus manuscritos, donde aparecen entre otros: Las Fábulas de Esopo, un libro de arquitectura de Vitrubio, La Biblia, en una edición veneciana de 1471; Sonetos de Burchiello, Poemas de Dante y otros temas como Cálculo, Agricultura, Guerra, Cosmografía, un Tratado de Higiene; la vida del filósofo Diógenes Laercio, de Alberto Magno; Cartas de Ovidio, traducción de 1489 y del filósofo Francesco Filelfo, traducción de 1484. 
Estos datos permiten comprender la importancia del ámbito y del campo que rodea al proceso creativo de Leonardo, el que no puede concebirse de manera aislada o solitaria. Compartir experiencias con expertos de diversas disciplinas, dominar los contenidos existentes sobre el tema que se esté trabajando, son elementos esenciales para un resultado exitoso.
2.2. La Personalidad: Para definir la personalidad de Leonardo, haré mías las palabras de Mihaly Csikszentmihalyi (1998), que nos dice que un ser creativo en lugar de ser un “individuo”, es una “multitud efervescente”. 
A través de sus escritos, se percibe en Leonardo una profunda admiración por todas las maravillas del mundo, las que observó con paciencia y serenidad, pero al mismo tiempo con incesante actividad y pasión por recrearlas; esto se refleja en la perseverancia y falta de agotamiento que demostró en sus estudios. Le embarga la curiosidad y el saber. En este sentido, Jaspers (1956 p.28) nos dice que “lejos de trabar su acción, la estimula y purifica. No es la ruina de su obra, sino su elemento. El poder de la capacidad creadora de Leonardo aumenta mediante la fuerza de la reflexión”.
Su forma de conocer es un proceso sistemático de observación acuciosa, con un enfoque empírico que en ese momento daba lugar a una moderna posición investigadora, en contraste con la antigua, más bien dogmática. Capra (2008) lo ha identificado como forjador de la ciencia moderna, la que no se conforma con lo establecido, que se cuestiona libre y constantemente, repensando, tanteando sin temor a las contradicciones o a la incertidumbre. Concepto que concuerda con los planteamientos pedagógicos de Edgar Morin (1999), que expresa la necesidad de entregarles a nuestros alumnos, más incertidumbres y menos certezas, lo que estimulará la curiosidad y la motivación hacia la experimentación y los descubrimientos.
2.3. Aptitudes e Intereses: Desde niño da Vinci mostró habilidades para las artes plásticas, principalmente el dibujo, además de la geometría, la mecánica y la música. Se destaca también como escritor, lo que se puede ejemplificar en las 370 páginas del Códice Madrid I, donde emplea más de 81.000 palabras con gran precisión descriptiva que acompañan a los dibujos, con frases e ideas que reflejan la profundidad de su pensamiento, que se adelantan varios siglos a pensadores y científicos .
Entre las frases que quiero destacar está “Todo nuestro conocimiento tiene su origen en los sentidos” escrita en el folio 20v del Códice Trivulziano y que define la importancia que tiene la percepción dentro del proceso de aprendizaje de Leonardo. Le otorgaba la supremacía de los órganos de los sentidos a la vista, dada la relevancia de la observación dentro de su proceso de conocer; creía que no podía comprenderse un objeto sin mirarlo desde todos los ángulos posibles.
Los descubrimientos de Leonardo no están guiados por una teoría preestablecida, son producto de la contemplación y la reflexión; surgen con una visión integradora de las ciencias, la técnica, la filosofía y el arte. Su interés por las matemáticas tenía como objetivo comprender el orden del mundo, buscaba el canon que le ayudara a entender las leyes que gobernaban el universo a través de las proporciones. El hombre de Vitrubio es un claro ejemplo del enfoque globalizador de Leonardo, ya que trató de vincular la arquitectura y el cuerpo humano, un aspecto de su interpretación de la naturaleza y del lugar de la humanidad en el "plan global de las cosas". Este dibujo establece las proporciones del cuerpo humano, a partir del número áureo, y en él demuestra su visión del hombre como modelo del universo, y la forma de vinculación entre lo que descubría en sus estudios sobre el cuerpo humano, con lo que observaba en la naturaleza y las matemáticas. Siglos más tarde, entre 1942 y 1948, Le Corbusier repetiría este mismo ejercicio en su Modulor, para ser aplicado en la arquitectura moderna.
Dentro del análisis pedagógico de la creatividad no podemos dejar fuera la motivación, que está en directa relación con los intereses del autor. En primer lugar, las producidas por el entorno social, también llamada motivación extrínseca, que en la época de Leonardo estaban principalmente relacionadas con la guerra. Es por esto que diseñó, a petición de sus mecenas, una gran variedad de armas, sistemas de protección y componentes estratégicos, como puentes mecano o escaleras de asalto, e incluso proyectó el desvío del río Arno, durante la guerra entre Pisa y Florencia.
Sin embargo, mucho más importantes y menos valoradas, fueron sus motivaciones intrínsecas. Por ejemplo, su preocupación por resolver algunas carencias sociales fundamentales, como aliviar el trabajo humano, a través de la creación de diversos tipo de máquinas-herramienta, que funcionan sin la intervención del hombre, antecedente del moderno concepto de robótica, tales como telares, tornos o rectificadoras de precisión, que estaban destinadas a pulir enormes espejos y lentes; otras, dedicadas a elevar agua, procesar trigo, aceitunas, nueces, fibras, elaborar harina, aceite, pinturas; además de instrumentos musicales y escenografías para grandes montajes teatrales. Para lograr esta automatización, utilizó diversos tipos de energía, mecánica, hidráulica, neumática, etc. 
Además, diseña la ciudad ideal, con un concepto de urbanización perfectamente aplicable a los tiempos actuales, y que surge de la necesidad de mantener una adecuada higiene en la urbe, dada la llegada de la peste a Milán. 
También el transporte fue un tema de interés para Leonardo, construyó vehículos para tierra, mar y aire. Existen numerosos dibujos para carros de carga, que evitan el desgaste de sus ejes o automatizan su movimiento mediante resortes cargados previamente de energía elástica. Logra movimiento mediante el uso de cadenas, cables o correas. Para el agua diseña patines flotantes, salvavidas, escafandras, etc.
Pero su gran sueño estuvo siempre en el vuelo, observó y dibujó el desplazamiento de aves, libélulas y murciélagos. Partió imitando la forma de las alas, para llegar a diseñar varios modelos de planeadores, un paracaídas, un helicóptero que no tiene el mismo concepto del actual, ya que tiene la forma del tornillo de Arquímedes, en una analogía entre el movimiento del agua y el aire. 
En el Códice sobre el Vuelo, encontramos anotaciones como:
«¿Por qué los pájaros se sostienen en el aire? El aire, que es golpeado por la gran velocidad del movimiento, es el principal responsable. Debido a que el aire es un cuerpo capaz de condensarse cuando es golpeado con un movimiento de mayor velocidad que él mismo, se vuelve tan denso como una nube... pero cuando los pájaros están en el viento, pueden sostenerse sobre él sin batir sus alas, por la función de las alas que se mueven en contra del aire cuando el aire no se mueve y son mantenidos por el aire en movimiento en contra de las alas cuando éstos están quietos.» (folio 5 v)
Estaba interesado también en la arquitectura, astronomía y la música, en este último ámbito creó ingeniosos instrumentos musicales o mejoró otros ya existentes, como la viola organista, que pudo ser reconstruida recientemente gracias a sus dibujos.
Como se puede apreciar, Leonardo da Vinci tuvo una multiplicidad de intereses creativos, pero lo que debemos rescatar es que transformó cada uno de sus intereses, en lo que Maslow (1990) llamó una “experiencia cumbre” o “capacidad de perderse en el presente”, se dejó fascinar y absorber por ellos, transfiriendo luego la comprensión enriquecida de esta experiencia, a través de sus manuscritos, donde se encuentra el verdadero legado de Leonardo, un legado pedagógico que todos aquellos que nos dedicamos a educar en creatividad, deberíamos aprovechar.
3. ESTUDIO DE LOS CÓDICES:
En 1476 Leonardo inicia la sistematización de su pensamiento en cuadernos, donde registraba a través de dibujos o textos todo lo que observaba. Actualmente se conserva la quinta parte del material original, 7.200 páginas divididas en 25 manuscritos, a causa de una travesía marcada por diversos robos y mutilaciones, que expongo en detalle en el anexo N°1.
3.1. Estilo de los códices: Los cuadernos elaborados por Leonardo se dividen en dos tipos, según su nivel y etapa científica. El primer tipo equivale a un diario de observaciones cronológicas, lo que podríamos definir como diario de vida, entre los que se encuentran el Códice Atlántico y Foster III.
El segundo tipo de escritos corresponden a verdaderos tratados o síntesis monográficas sobre una materia, donde describe de modo claro y sistemático, conceptos, componentes, procesos y principios físicos observados, llegando a partir de ello a diversas propuestas creativas. Algunos de estos manuscritos, alcanzó a ordenarlos por materia y a manifestar su intención de publicarlos; por ejemplo, el Tratado sobre el Agua, cuya investigación científica se ve reflejada en el manuscrito F de Francia, y que aparece organizado en 15 secciones en el folio 15 verso del Códice Trivulziano. 
El Tratado sobre Geometría, con todos los diseños para el libro “Divina Proporción” de Luca Pacioli, podemos encontrarlo en el Códice Foster I, sobre Anatomía en el Códice Windsor, Sobre el vuelo de los pájaros en Turín y el Tratado de Estática y Mecánica en el Códice Madrid I. El Códice Forster II contiene una serie de estudios para un tratado sobre la Física. 
El Códice Leicester es el más homogéneo de los manuscritos de Leonardo, contiene más de 300 pequeñas ilustraciones que trata casi exclusivamente de geofísica, con notas importantes con respecto a la composición y naturaleza de la tierra, los sistemas hidráulicos y el movimiento de las aguas. También hay estudios sobre astronomía, con anotaciones sobre la luna y la iluminación del Sol.
Respecto a los manuscritos de Francia, el D contiene 20 páginas dedicadas a la óptica, el G a la Botánica, el L fue realizado durante los meses que trabajó con Cesar Borgia, razón por la cual se refiere principalmente a la inspección de fortificaciones defensivas y a estudios cartográficos de la Región Toscana. El manuscrito M, se centra en los principios mecánicos y cinéticos implícitos en la ingeniería. 
3.2. Proceso Creativo de los Códices: La complejidad del proceso creativo de Leonardo da Vinci se puede apreciar en la interacción de los datos proporcionados por la experiencia, el conocimiento y la reflexión.
Las investigaciones que realiza, en distintos campos del saber, resultan estrictamente vinculadas con la pintura, ya que aplicaba lo que descubría en sus cuadros, tanto en contenido, como en la composición, e incluso en la utilización de pigmentos experimentales. La observación del entorno la realiza con una mirada cinematográfica, sin límites ni restricciones, considerando todos los ángulos posibles, para conectarlos con sus propias imágenes mentales, mediante la analogía. 
Otro aspecto del proceso relacionado con los principios de la complejidad, se refiere a los constantes cambios temáticos que realiza, razón por la cual se le ha definido como disperso, pero que en realidad coincide con el concepto de bucle retroactivo, definido por Morin (2001); donde la percepción y el análisis de un problema no se realizan de manera lineal, sino a través de un ir y venir, con periodos de reflexión, dejando espacio para que elementos aparentemente ajenos al problema formen parte del análisis. Por consiguiente nunca el retorno es igual, viene siempre enriquecido por nuevas percepciones, que originan las analogías propias de la creatividad.
Finalmente, las características observables en el proceso creativo de Leonardo, que son posibles de desarrollar en el aula son: curiosidad, apertura, fluidez, flexibilidad, sensibilidad para definir los problemas y sus causas, conjuntamente con las habilidades evaluadoras necesarias, para el control de sus efectos.

CONCLUSIONES:
El proceso creativo es un fenómeno complejo, cuyos componentes están en interacción permanente, lo que nos obliga como docentes, a tener una comprensión integral del tema, identificar los procesos mentales que intervienen para establecer las estrategias que permitan su desarrollo.
Los estudios de Leonardo, que para algunos resultan inconclusos y dispersos, en realidad eran concebidos como un proceso sin fin o bucle recursivo, del cual emanaban múltiples ideas, que iba sembrando en su recorrido. Comprendiendo la complejidad de los fenómenos que analizaba, utilizó la observación del entorno de manera sistémica, ya que si hubiera seguido un proceso lineal, enfocado sólo en el objetivo, se habría perdido de muchos de sus descubrimientos. Su apertura y visión globalizadora, le permitieron realizar conexiones insospechadas, las analogías necesarias para la creatividad. 
Otro factor importante de considerar es que Leonardo no trabajó solo, ya que se apoyó en la bibliografía existente y en expertos sobre el tema que estudiaba, lo que nos habla de la importancia del componente pedagógico en el proceso, sin olvidar por cierto, sus comienzos autodidactas.
El proceso creativo de Leonardo da Vinci, tiene muchos componentes que podemos potenciar en el aula, partiendo por la curiosidad y la motivación, a través de temáticas y actividades significativas para nuestros estudiantes, lo que Maslow denominó “experiencias cumbres”. Además de generar espacios recurrentes para la reflexión y la autoevaluación. 
También es importante crear el ambiente propicio para la creatividad, receptivo a las nuevas ideas, que permita a nuestros estudiantes desarrollar la autoestima y encontrar la automotivación, componentes trascendentales para el aprendizaje. 
La formación profesional debe considerar una reforma que reconozca los fenómenos multidimensionales y transdisciplinarios, en vez de aislar y fragmentar, que respete la diversidad al mismo tiempo que reconozca lo único, que fomente la autonomía y desarrolle el pensamiento crítico por sobre la asimilación irreflexiva y mecánica. Si queremos que el saber académico sea dinámico la creatividad debe tener mayor presencia en la práctica educativa, sin temor a la complejidad, ni a la incertidumbre.
En resumen, los cambios en el modelo pedagógico universitario deben estar orientados hacia una reforma del pensamiento, dirigirnos desde lo disyuntivo y reductor hacia el desarrollo del pensamiento complejo, que permita a los futuros profesionales desenvolverse creativamente en los diversos ámbitos de desempeño.


BIBLIOGRAFÍA:
• Csikszentmihalyi, M. (1998). Aprender a fluir. Barcelona, España: Editorial Kairos.
(1998). Creatividad. Barcelona, España: Editorial Paidos.
• De la Torre, S. (2008). Creatividad aplicada: recursos para una formación creativa. Madrid, España: Editorial escuela Española S.A.
(1982). Educar en creatividad. Madrid, España: Editorial Narcea.
• Gardner, H. (2001). La inteligencia reformulada: Las inteligencias múltiples en el siglo XXI. Barcelona, España: Ediciones Paidos Ibérica S.A.
(2002). Mentes Creativas: Una anatomía de la creatividad. Barcelona, España: Ediciones Paidos Ibérica S.A.
(2011). Las cinco mentes del futuro. Barcelona, España: Ediciones Paidos Ibérica S.A.
• Jasper, K. (1956). Leonardo como filósofo. Buenos Aires, Argentina: Editorial Sur.
• Kemp, M. (2011). Leonardo da Vinci: Las maravillosas obras de la naturaleza y del hombre. Madrid, España: Ediciones Akal.
• Letelier, S. (2001). Caleidoscopio de la creatividad. Santiago, Chile: Editorial Universitaria
• López Pérez, R. (2008) Creatividad con todas sus letras. Editorial Universitaria. Recuperado el 9 Agosto 2012, de:
 http://issuu.com/anzuelo/docs/creatividad_con_todas_sus_letras/1
(1999). Prontuario de la creatividad. Bravo y Allende Editores. 
Recuperado el 9 Agosto 2012, de:  http://issuu.com/anzuelo/docs/prontuario
• Maslow, A. (1990). La personalidad Creadora (4th ed., pp. 83-217). Barcelona, España: Editorial Kairos.
(1993). El Hombre Autorrealizado: Hacia una psicología del ser. Barcelona: Editorial Kairós.
• Morin, E. (2001). La mente bien ordenada. Barcelona, España: Editorial Seix Barral Los Tres Mundos.
(1999). Los siete saberes necesarios para la educación del futuro. Paris, Francia: UNESCO. 
(1996). La transdisciplinaridad: Manifiesto. Multiversidad Mundo Real Edgar Morin, A.C. México
• Nicholl, Ch. (2008). El vuelo de la mente. México: Editorial Taurus.


ANEXO N°1
Antecedentes Históricos: Francesco Melzi, hereda los manuscritos a la muerte de Leonardo en 1519 en Amboise, y retorna con ellos a Milán. Consciente de la magnitud de la obra del maestro, se entregó a la ardua tarea de ordenar y catalogar las miles de hojas con anotaciones y dibujos de diversa índole, escritas por ambas caras, salpicadas de numerosas ideas, dibujos y bocetos. 
De lo recopilado, el resultado más coherente y terminado fue el "Tratado de la pintura", cuyo contenido se transcribió, años más tarde, a lo que se llamó el Códice de Urbino, conservado hasta hoy en la Biblioteca del Vaticano.
En 1570 muere Francesco Melzi y hereda este material su hijo Horacio, quien se desinteresa por el valioso legado y comienza la debacle de los manuscritos, hoy reducido a la quinta parte del original, debido a robos, extravíos o deterioro.
En 1585 Gavardi d’Asola sustrae de la Villa Melzi 13 manuscritos. Tres años más tarde el canónico Ambrogio Mazenta y su hermano Guido, se apropian del material devolviendo a Horacio 7 manuscritos. 
En 1590 los adquiere Pompeo Leoni, escultor de la corte española admirador de Leonardo, quien los traslada a Madrid. A la muerte de Leoni, sus herederos vendieron la colección y los códices regresaron a Milán, donde fueron adquiridos, antes de 1632, por el conde Galeazzo Arconati, quien en 1637 donó el Códice Atlántico a la Biblioteca Ambrosiana, además de casi todos los manuscritos leonardianos que actualmente se encuentran en el Institut de France de París (Manuscritos A-M), donde fueron trasladados por Napoleón en 1795.
Por otra parte, alrededor de 1630 y también procedentes de la herencia Leoni, llegaron a Inglaterra el Códice Arundel, que actualmente se encuentra en el British Museum de Londres, y el cuaderno de 234 hojas, correspondientes a la Colección de Windsor, llamado así porque la familia real británica, lo conserva en la Biblioteca del Castillo con ese mismo nombre.
Otros tres códices, de los que se tiene noticias desde 1873 y llegaron a Inglaterra de forma desconocida, fueron adquiridos por John Forster, quien los cedería al Victorian and Albert Museum de Londres.
La ubicación de los códices, hasta mediados del siglo XVII, se establece entre Milán, Madrid y Londres; pero esto cambia abruptamente cuando Napoleón Bonaparte traslada un gran número de ellos, desde la Biblioteca Ambrosiana de Milán a París, a partir de lo cual, la capital francesa se transforma en un lugar relevante en este tema, ya que solamente el Códice Atlántico volvería a Milán tras el Congreso de Viena de 1815.
A mediados del siglo XIX Guglielmo Libri, profesor de matemáticas e historiador de la ciencia, que trabajaba como funcionario en las bibliotecas francesas, sustrajo durante una inspección oficial al Institut de France, varias hojas de los manuscritos de Leonardo, además del pequeño cuaderno sobre el vuelo de los pájaros. Huye a Inglaterra, y organiza en “códices” las hojas sustraídas, para venderlos a lord Ashburnham, en cuyo poder estuvieron hasta que Francia volvió a adquirirlos.
El Códice Hammer, no está incluido en la herencia Melzi, ya que el primer propietario conocido es el escultor Guglielmo della Porta en 1537 y posteriormente lo adquiere el pintor Giuseppe Ghezzi, quien lo cedería al futuro Conde de Leicester en 1717, que da su nombre al códice durante 260 años. Actualmente se encuentra en Estados Unidos, ya que fue subastado y adquirido por el petrolero americano Armand Hammer en 1980, cuyo apellido identifica al códice en la actualidad. Finalmente, volvió a subastarse en 1994 y lo compró el magnate norteamericano Bill Gates, quien es su actual propietario.

Únase al Diálogo Directo con Edgar Morin Mensaje Breve de Edgar Morin en Video

Deja tus comentarios

0
Términos y Condiciones de Publicación.

Gente en la conversación

  • Felicito por el artículo, estoy de acuerdo que debemos estar preparados en el Pensamiento Complejo y felicito por la relación que hacen con Leonardo Da Vinci, me encantó y voy a tratar de ocuparlo para referenciar a lo pensadores del día de hoy, no para criticar los fragmentos que a veces tenemos en nuestra historia compleja del pensar, sino para enriquecer y fomentar el pensamiento complejo.
    Felicidades.

Contacto

DERECHOS RESERVADOS

  • Los derechos de propiedad intelectual sobre este SITIO, dominio o sub-dominios son titularidad de Edgar Morin. El uso de cualquiera de los contenidos del SITIO no constituirá en ningún momento una autorización ni licencia tácita o explícita para usar la propiedad intelectual propiedad de Edgar Morin o de la cual ésta es usuaria autorizada, por lo que su reproducción parcial o total no está permitida.
    Corresponde a Edgar Morin el ejercicio exclusivo de los derechos de explotación de los derechos referidos en cualquier forma y, en especial, los derechos de su divulgación, publicación, reproducción, distribución, comunicación pública y transformación.

 

Protected by Copyscape Web Copyright Checker

Email *
Nombre *
Apellido *
Ciudad *
País *
Teléfono Celular *
Posgrado *
Temática *
Mensaje *